viernes, 5 de abril de 2013

Azota


Azota bruscamente
la aparente levedad de mis cristales, lluvia.
Mi ventana está lejos
de tu endemoniado repicar.
Las esponjas de mis cristales
te están esperando.





Saludos con el viento.

10 comentarios:

António Eduardo Lico dijo...

Bella poesia.
Buen fin de semana.

María Blázquez dijo...

Muchas gracias, Antonio.
Buen fin de semana para ti también.

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

Hola María:

La noche de hoy en este pueblo perdido que vivo es seca y fría. Las estrellas de contornos cortantes, tiritaban de lejana indiferencia cuando he cerrado con cuidado la puerta de mi casa, para no despertar a mi padre. Son más de las dos, y,si alguien me hubiera visto desde su ventana, habría sentido un ligero escalofrío de pena o un leve estremecimiento de curiosidad de no ser porque soy yo, el genio triste y solitario...
Me gusta sentir la soledad de ese momento, el silencio que un coche lejano rompe y que, como el agua sacudida por una piedra, se recompone inmediatamente: Hay alguna ventana iluminada, pero ninguna esponja esperando para mis lágrimas. Mis manos buscan el calor del bolsillo de mi abrigo, jugueteando con un puñado de papeles en los que hay escritos poemas de amor que nadie leerá...


Un abrazo fuerte.

Amando García Nuño dijo...

¿Qué se puede hacer cuando la ventana está oculta, en la oquedad de la ausencia, huérfana de lluvia, con las esponjas resecas de soledad?
Da gusto encontrarte, María.
un abrazo

María Blázquez dijo...

Querido Juan... Qué bello comentario. La belleza serena de la tristeza.

Los poemas de amor siempre tienen un destinatario, esa es su auténtica razón de ser.

Un fuerte abrazo.

María Blázquez dijo...

Amando, amigo mío, ¿qué respuesta darte? Quizá, se ha de hacer lo mismo que en la otra situación, igual que a la lluvia, decirle a la soledad: aquí te estoy esperando.

El gusto es mío.
Un abrazo.

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

Amada amiga:

Los escritos que constituyen este cuaderno comparten una misma atmósfera y unas mismas preocupaciones. Comentarlas sería restar frescura a tanta belleza, al primer encuentro con cada una de tus palabras, de tu alma... pero explicar la estructura de tus escritos aclara la forma sin apenas tocar el contenido...

María Blázquez dijo...

Estoy de acuerdo. No es un blog de ese tipo, aunque a través de los escritos se dejen ver y se canalicen las preocupaciones y todo tipo de sentimientos.

Abrazos.

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

Te dedico el capítulo 55 de mi novela. Nada, para lo que te mereces.

Un abrazo fuerte.

María Blázquez dijo...

Te reitero lo que he escrito en tu blog y te dejo el abrazo.

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