lunes, 4 de mayo de 2015

Reversible

A veces olvido
que soy reversible.
Lo recuerdo
cuando observo que me he puesto hacia dentro
y no me comparto.
Únicamente presto lo que subsiste de mí,
encerrado fuera.




Saludos con el viento.

4 comentarios:

Ángeles dijo...

Eso nos ocurre muchas veces María a veces nos envolvemos en nosotros mismos y los sentimientos quedan del revés, pero el alma nos pone una llamada de urgencia... y retomamos nuestra verdadera identidad.

Me ha encantado tu poema, por lo filosófico del tema y con que pocos versos, das la vuelta al alma humana.

Un abrazo con cariño y brisas de felicidad.
Ángeles.

María Blázquez dijo...

Muchas gracias, Ángeles. Me alegro de que te haya gustado. Sí, es cortito pero dice mucho. A veces menos es más.

Un abrazo cariñoso.

Amando García Nuño dijo...

Afortunada, tú. Algunos, a estas alturas, nos hemos convertido solo en la piel mostrada hacia fuera. No es que olvidemos que somos reversibles, es que nos da miedo la versión interior de nosotros.
Bueno, ya sabes lo que me gustó este poema, mujer reversible. Hay personas a los que la poesía los invade. Y deja textos como este de Cehegín.
Abrazos, siempre. Por ser así, reversible o no.

María Blázquez dijo...

Mi querido Amando, para ver tu precioso interior solo hay que leerte, y algunos, además, tenemos el placer de conocerte y contar con tu amistad.
Gracias.
Claro que sí, abrazos, siempre.

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