viernes, 16 de diciembre de 2016

Queda la muerte, de María Blázquez

Ada despierta sin saber dónde está, en qué estado se encuentra ni cuánto tiempo ha permanecido sumida en un profundo letargo. A partir de ahí, tendrá que enfrentarse a una realidad que no hubiera imaginado ni en sus peores pesadillas. Pero Ada no se rendirá, escapará de la propia historia para luchar contra ese destino.


Vivos y muertos convivimos en un ciclo inmutable, una espiral de inconsciencia, de mirar para otro lado, porque no queremos descubrir a cuál de los dos grupos pertenecemos.


Saludos con el viento.

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