miércoles, 17 de agosto de 2011

Tumbada

Me encuentro tumbada bocarriba observando mis pies. Están juntos, como si fuese un cadáver al que solo le falta la etiqueta colgada del dedo gordo. Llevo las uñas pintadas de gris plata; si muriese ahora, no me gustaría hacerlo con ese color en ellas. ¿Lo sabrías y me las pintarías de rojo? o de blanco nacarado, como el día de nuestra boda. Sí, mejor blanco nacarado. No me dejes ir con las uñas pintadas de gris.


Saludos con el viento.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Me sigue admirando tu capacidad de volar más allá de lo aparente y describirnos lo que se ve desde donde no todos logramos llegar. Felicidades y sigue creando.

María Blázquez dijo...

Te lo agradezco y me alegro de poder ayudar a "viajar"...
Haré lo que pueda siempre que la vida y mi cabeza me lo permitan; de momento, no puedo evitarlo.

Amando Carabias dijo...

¿Y si las pintara del color del viento?

María Blázquez dijo...

Esa idea, de tan bella, merece un poema. Prometo trabajar en ello. Gracias Amando.

Un abrazo.

David C. dijo...

mejor de rojo.

María Blázquez dijo...

Puede ser...

Ema dijo...

"...no es vacua la espera,
puede ser el preludio de lo inmenso".


Una vela encendida en la tormenta
la sensacion de que en cualquier momento
el instante florezca en milagro..

Saludos.

María Blázquez dijo...

Es la espera del poeta.

Saludos.

Antolín Amador Corona dijo...

La paciencia y el sentido del humor... dos cualidades con las que la poesía suele portarse muy bien.
Un abrazo.

María Blázquez dijo...

Pues sí, y hay que darle rienda suelta a la mano.
Bienvenido.

Un abrazo.

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