viernes, 20 de abril de 2012


8 comentarios:

Marinel dijo...

Tres preciosos haikus engarzados,naturales,sensibles y delicados.
Besos.

María Blázquez dijo...

Gracias Marinel, me gusta experimentar. Y gracias por tu cariñosa visita.
Un abrazo.

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

Hola María:

Ya te echaba de menos, pero ha merecido la pena la espera. La misma brevedad del haikú obliga siempre a uno a significar mucho diciendo lo mínimo.
Desde el punto de vista formal el haikú se divide en dos partes. Una da la condición general y la ubicación temporal y espacial del poema; la otra, relampagueante, debe contener un elemento activo. Una es descriptiva y casi enunciativa - " Prendió el papel el fuego de la noche " -; la otra inesperada - Mis dedos, llamas " -. Genial. La percepción poética que tú tan bien dominas surge del choque entre ambas. - " Consumo el tiempo en cepillar el cielo " -. - " Trenzando nubes " -. Excelente. Una pequeña cápsula de belleza cargada de poesía capaz de hacer saltar la realidad aparente. Y el último, qué decir del último, María. Toda una recreación para los lectores que amamos tu obra.

Un abrazo fuerte.

María Blázquez dijo...

Querido amigo:
¡Qué privilegio contar con tus intervenciones en este viento mío! No sólo porque siempre encuentro una palabra agradable, sino por la fuente de aprendizaje que para mi suponen.
Los lectores de Miviento deberían entrar aunque sólo fuera para leer tus comentarios, que muchas veces tiene más peso que la propia entrada y aportan calidad al blog.
Soy inquieta, siempre ando buscando nuevos estímulos y experimento con todo lo que puedo. Miré sobre los haikus, leí algunas cosillas e intenté ponerlas en práctica. Con tu comentario es con lo que realmente creo que he llegado a entender el espíritu de esta pequeña composición. Gracias...

Un abrazo.

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

Gracias a ti, María, porque tus poemas me permiten sentir muchas emociones delante de ellos. Algunos sólo comprenden a los poetas igual que otros sólo comprenden a los demás: para que les alegren la vida, pero para mí eso es insuficiente...
¿ Quién dijo aquello de que " el arte es duradero pero la vida es breve " ? Una cosa se descubre al observar el haikú: que el arte es breve y la vida larga. Que en el haikú la perfección no se busca: se procura que aparezca...

Un abrazo.

María Blázquez dijo...

La amistad también puede ser duradera, y así es como espero que sea la nuestra.
Espero estar a la altura cuando te asomes a mis escritos.
Un abrazo fuerte.

Rubén Muñoz Martínez dijo...

¡Cuánto silencio en tan breves palabras!

Saludos.

María Blázquez dijo...

Espero que ese silencio te diga algo. Gracias por tu comentario y tu visita Rubén.
Un cordial saludo.

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