martes, 30 de octubre de 2012

Vendrá


Vendrá un torrente cuando el cielo escampe,
no he de vivir con miedo.
Silencio no es sinónimo de muerte,
sólo están descansando las palabras.
Dentro de este erial de apariencia eterna
brotará la luz de mi frente.



Saludos con el viento.

5 comentarios:

António Eduardo Lico dijo...

Bella poesia.

María Blázquez dijo...

Gracias, Antonio.
Un cordial saludo.

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

Hace unos días abandonó la poesía sin lágrimas, resignada y con tal cansancio que el descanso le ocupaba por entero.
Su vocación poética era indistinguible de una preocupación extrema por el yo. La poesía es la prolongación del alma por otros medios. Ahora bien, hay dos modos de preocuparse por el yo, uno propio del poeta y otro del sabio. El poeta considera su yo como un territorio inexplorado a cuyo descubrimiento dedica su vida y obra. El sabio ve el yo como algo que hay que construir. Para el poeta, el yo es el punto de partida; para el sabio, la meta. Creo que si hubiera decidido hacerse sabia en vez de poeta, el resultado hubiera sido el mismo: el cansancio. No es menos agotadora la construcción que la exploración y lo que quiera que sea que en su vida aparezca esa extenuación parecía situado un nivel por debajo de esa decisión por el tipo de yo, lo que le hacía pensar que cualquiera de las dos opciones hubiera acabado en el mismo abatimiento.
Cansancio del yo: ese era su estado. Eso explica que abandonara a su suerte otro de los esfuerzos de su vida: el amor...
Entonces tuvo la sensación de que todo aquello que sobre sí misma había descubierto a lo largo del tiempo, todo lo que constituía su búsqueda interior, se secaba y se deshacía como una hoja en otoño. El suelo de su alma quedó cubierto de una capa marrón de crujientes restos. Los miraba y lo que le apetecía era echarse sobre ellos a descansar.
El futuro sería otra cosa.

Ángeles dijo...

María es precioso tu poema, hay dos versos que llenos de lirismo llegan al alma...

Silencio no es sinónimo de muerte,
sólo están descansando las palabras.

Sólo estos dos versos, son ya de antología. Mis felicitaciones por acariciar mi alma contus versos.

Un abrazo con cariño.

María Blázquez dijo...

Gracias, Àngeles. Preciosas y generosas palabras.
Un abrazo lleno de cariño también para ti.

Entradas populares