sábado, 15 de junio de 2013

Carta a Martín, julio de 2012

Querido hijo:

Hablar de salir en tu búsqueda y no hallarte, es tan tópico como absurdo. Te busco porque estás a cientos de kilómetros -cuerpecito que abrazo cada día-, aunque lo cierto que es que no te busco -pedacito mío por el que me desangro-, te imagino.
La frase tópica del inicio es evidente, está manida, pero lo de absurdo sí tiene sentido: lo es, porque sí estás. No dejo de escucharte en el parque o en cualquier rincón de la calle por el engaño traicionero de la voz de algún niño que se parece en algo a la tuya.
Venga otro tópico: no te vas de mi mente, como diría Elvis en inglés, con una expresión parecida.
En el amor casi todo son tópicos, ¿no es cierto? Pero, ¡qué sabrás tú a tus cinco años! ¿Verdad, pequeño brote de mis entrañas?
No sé si entenderás esto algún día; no deseo que lo sufras. Sí espero que lo sepas.
Todo mi amor, contigo está.
La belleza, la existencia en su plenitud y otros amores que son un regalo, me rodean. Los valoro, los agradezco, pero los disfruto porque vas a volver, porque existes, si no, nada de todo lo dicho -¡nada!- podría arrancarme de las garras de la desolación.
Toda yo, contigo estoy. Siempre. 

Tu “mamima”, que te quiere inconmensurablemente.

http://www.youtube.com/watch?v=DwEftzhjsi8

"Te esperaré, no puedo estar si ti,
te adoraré, con más pasión aquí..."
(Tema de Lara)

Saludos con el viento.

5 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

¿Quién se atreve a añadir algo al pie de esta torrentera? En todo caso, alegrame contigo porque eres de esos afortunados seres cuya vida tiene sentido, y perfil.
Un abrazo

María Blázquez dijo...

Amigo mío, como el gran escritor que estás hecho, unas veces te desborda el ingenio y otras, la sensibilidad.
Un abrazo.

El conocimiento es un amigo mortal dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El conocimiento es un amigo mortal dijo...

Por una vez, y sin que sirva de precedente, estoy totalmente de acuerdo con Amando García Nuño.

¿ Qué daría yo por escribir un texto como éste o que valiese la milésima parte o dijera la mitad de lo que tú nos dices en el último párrafo ?

Yo, que siempre te leo, convertido en espía de tus palabras, insomne al milagro que en ellas se reflejan, cuando se quedan como perdidas en el mundo de tu alma...


Y, sin embargo, escribo textos sin alma, mendigando amor para unas palabras que pertenecen a un tesoro que desconozco. Este texto es para ciegos, que no saben valorar la belleza que les rodea, les inunda, pero enroscados en sus propias minucias, no valoran...

Imagino a ese niño, sabiendo que es amado, que será amado, y cuya única duda consiste en tratar de adivinar de qué manera le van a amar y cuan hermoso será el fruto de ese amor, que siente la mano que le acaricia, aunque no esté a su lado...

Un abrazo fuerte.

María Blázquez dijo...

¿Que escribes textos sin alma?
Solamente una persona con alma es capaz de entender el lenguaje de la misma y utilizarlo, y tú lo haces tan bien...
Gracias, Juan.

Abrazo fuerte.

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