martes, 29 de octubre de 2013

Sin palabras

Que cada uno imagine lo que quiera. Yo no tengo palabras.




Saludos con el viento.

4 comentarios:

Amando García Nuño dijo...

Intentaré, algún día, ser capaz de escribir algo como eso. Aunque no creo que lo consiga.
Abrazos, siempre

María Blázquez dijo...

¡Si se pudiera escribir lo que dicen los silencios!

Abrazos, para ti, siempre.

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

Nadie sabe lo que es el silencio, cuál es su origen y su límite, cómo nace y cómo muere, cómo se transmite o se transforma. Hay gente que expresa sus setimientos y sólo nos fijamos en la parte soleada de esos sentimientos y no queremos ver su zona umbrosa. Yo habría querido avisar a mis amigos, para no preocuparlos y para no fastidiarles, por culpa de mi silencio surrealista. Sin embargo, un día, apareciste tú angustiada preguntando cómo estaba. Entonces mi recelo contra el silencio absurdo se convirtió en ira. Puedo sufrir estoicamente la mayor de las desgracias, pero no soporto el menor contratiempo en la vida de las personas que admiro y quiero.
Después de haberte sacrificado tanto por las palabras ( mi verdadera debilidad ) y por mí, nada me hace más feliz que saber que disfrutas de tu silencio...


Aún no he vuelto. Pero tenía que escribirte algo.

Un abrazo fuerte.

María Blázquez dijo...

No ha habido sacrificio.
Te acompaño en tu silencio, yo sé lo que es querer -necesitar- navegar en él.

Un abrazo fuerte.

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