jueves, 6 de septiembre de 2012

Repiquetear


Si escribo repiquetear estaré
hablando de la lluvia.
Enseguida el gris se impondrá tras la frente
y cristales de agua asaltarán la memoria.
La lluvia, con manos ligeras,
trenza imágenes por las que resbala.
Viene del pasado, allí nos empuja,
mirarla es un acto de supervivencia.
Si escribo repiquetear estaré
hablando de mi madre, de mi padre,
de un salón en una casa; construiré el recuerdo
sobre almohadones colorados
con los que levanté murallas.

No llueve semanas o una tarde en el olvido;
llueve pausado en nuestra historia.




Saludos con el viento.

7 comentarios:

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

A nuestros padres.

" Busquemos como buscan los que aún no han encontrado, y encontremos como encuentran los que aún han de buscar ".

San Agustín, De Trinitae.

Un abrazo fuerte, María. Por la ventana abierta entra un fresco olor a mojado. No es una nostalgia voluntaria la que nos provoca, es la nostalgia que a uno le sobreviene por la espalda cuando está solo...

Amando Carabias María dijo...

Siempre llueve en el recuerdo, no sé por qué; pero algunas veces no lo hace tan despacio. A veces caen chubascos o huracanes.
Hermoso poema.

María Blázquez dijo...

Querido Juan, la nostalgia siempre nos pilla por la espalda... Mirar la vida de frente siempre sin descuidar la retaguardia.

Gracias por el post, él te lo agradece.
Un abrazo.

María Blázquez dijo...

Gracias, amigo. Supongo que Borges tenía razón: la lluvia es algo que sucede en el pasado...

Un abrazo.

Amando García Nuño dijo...

En la memoria, igual que en las tormentas de verano, siempre escampa. Y deja un sugerente olor a tierra mojada. Un abrazo, amiga extremeña.

María Blázquez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María Blázquez dijo...

Querido compañero, escampa, claro, por eso tiramos de ella cuando llueve en el presente.
Gracias Amando.

Un abrazo extremeño.

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